La granja como un ecosistema

Mueve tu dedo (móvil o tablet) o el cursor por cada zona destacada de nuestra granja (flechas azules) y descubre toda la diversidad de organismos que hay y la función de cada uno

La granja como un ecosistema
Excrementos El pasto Bacterias Protozoos Lombrices Hongos – micorrizas Raíces Materia orgánica – humus Artrópodos Silvopastos Refugio móvil El suelo Nemátodos Granjer@s Aves de pradera

Excrementos

Los excrementos de los pollos son uno de los más potentes fertilizantes naturales, debido a su alto contenido en nitrógeno. El uso y movimiento continuo de refugios móviles nos permite ir repartiendo de forma adecuada los excrementos de los pollos por toda nuestra pradera, de tal manera que se integran en los ciclos de nutrientes del suelo. Este aporte esencial de nutrientes queda almacenado de forma estable a disposición de las plantas. De esta manera no necesitamos usar fertilizantes sintéticos derivados del petróleo ni invertir en maquinaria para repartirlo por la granja, pues ese 'trabajo' lo hacen los pollos.

El pasto

El pasto usa la luz solar como catalizador, tomando dióxido de carbono atmosférico y sintetizando azúcares líquidos basados en carbono. Parte de estos azúcares alimentan las partes aéreas de la planta, pero entre un 20 y un 40% viaja al suelo, filtrándose fuera de las raíces en forma de exudados. Este flujo de carbono hacia el suelo, unido a la rápida tasa de crecimiento y eficacia fotosintética de los pastos, hacen de este tipo de ecosistema el más eficaz en la captura y almacenaje de carbono atmosférico, lo que hoy en día es esencial para revertir o mitigar el cambio climático.

Además, los pastos proveen de cobertura protectora al suelo, evitando que quede desnudo. También complementan la dieta de los pollos y albergan infinidad de insectos e invertebrados beneficiosos para el ecosistema.

Bacterias

Las bacterias intervienen un muchos procesos vitales que ocurren en el suelo, descomponiendo la materia orgánica, sirviendo de alimento a protozoos y otros organismos, fijando carbono y nitrógeno en formas asimilables por las raíces de las plantas. Esto último lo hacen en forma de simbiosis con algunas especies de plantas, como las leguminosas, donde forman nódulos en sus raíces. Se estima que en un gramo de suelo puede haber hasta 40 millones de células bacterianas de miles de especies, la mayoría desconocidas.

Los suelos con predominancia de pastos perennes y plantas anuales (como los huertos) están dominados por bacterias como organismos descomponedores, mientras que aquellos que sirven de sustrato a matorrales y diferentes estadíos de bosques son dominados por hongos.

Protozoos

Son organismos microscópicos unicelulares, considerados las formas más sencillas de vida animal. Son, además, los depredadores más importantes de este 'Serengeti microbiano' del suelo.

Se estima que en los primeros 15 cms de un metro cuadrado de pasto pueden vivir hasta 10 mil millones de protozoos. Las bacterias son su principal fuente de alimento (¡consumen de 100 a 1.000 bacterias por hora!) y ellos son a su vez depredados por nemátodos o lombrices.

Lombrices

Las lombrices de tierra son especies claves de este ecosistema, y muchas veces se usan como indicadores de su salud.

Podemos ver las lombrices como una mezcla entre una gallina y una vaca, pues dispone de molleja para triturar hojas como la primera, y regurgita su comida como los rumiantes para que bacterias y levaduras la descompongan antes de volver a comérsela.

Consumen ingentes cantidades de bacterias, protozoos, hongos y nemátodos, favoreciendo además la aireación del suelo con sus canales. Un pasto sano puede albergar hasta 800 madrigueras de lombriz por metro cuadrado. Cada lombriz puede medir hasta 35-40 cm y es capaz de procesar una cantidad de suelo equivalente a su peso cada día, generando humus.

Hongos – micorrizas

Los hongos son los descomponedores primarios y productores de materia orgánica más importantes del suelo. Solo se han identificado 100 mil especies pero se estima que hay más de 1,5 millones aún por clasificar. En cuanto a su abundancia, se estima entre 1 y 15 toneladas por hectárea de suelo.

Los hongos más importantes a nivel ecológico son las micorrizas, que viven en simbiosis con su planta hospedadora. A diferencia de los hongos descomponedores, las micorrizas obtienen su energía (carbono) de los exudados de las plantas, ofreciéndoles a cambio un aumento de entre 100 y 1.000 veces en su capacidad de absorción de nutrientes y agua.

Lo más alucinante de las micorrizas, quizás, es que conforman un internet subterráneo, comunicando plantas, incluso de distintas especies, que se transfieren nutrientes e información y se avisan de posibles amenazas.

Raíces

Las raíces constituyen una parte esencial de los pastos, pues es la zona donde se realizan las conexiones e intercambios entre la planta y la comunidad biológica del suelo. El pasto exuda por sus raíces hasta un 40% de los azúcares producidos en la fotosíntesis, 'alimentando' a la rica y diversa comunidad biológica del suelo. Esta a cambio proporciona a la planta otros nutrientes esenciales y refuerza sus sistema defensivo.

La presencia de abundantes raíces cumple una función física muy importante en el suelo, creando canales que permiten un mayor flujo de aire, agua y nutrientes. A medida que el pasto crece va acumulando energía en sus raíces, que llegan a ser 4 veces más grandes que la parte herbácea visible. Cuando esta última es mordida y arrancada por un animal, algo necesario para que el pasto pueda desarrollarse y tener buena salud, la misma planta se deshace de buena parte de sus raíces que igualmente pasan a 'alimentar' con carbono el suelo.

Materia orgánica – humus

La materia orgánica está compuesta por restos de organismos, animales y vegetales, en proceso de descomposición, lo que se conoce como humificación. Su resultado es el humus, que es el conjunto de sustancias orgánicas estables procedentes de la descomposición de restos orgánicos por parte de microorganismos y a su vez la matriz donde viven estos microorganismos. El humus es esa capa de suelo superficial de color negro y olor característico que encontramos en suelos fértiles y sanos. Es el almacén de carbono en el suelo y su fuente de fertilidad, pues tras un proceso de mineralización provee de nutrientes esenciales a las plantas.

La cantidad o porcentaje de materia orgánica en el suelo es el mejor indicador de su estado de salud y fertilidad, así como de su capacidad para absorber y almacenar agua. Un kg de materia orgánica fija 3,7 kg de carbono atmosférico y es capaz de absorber entre 4 y 12 litros de agua, actuando como una auténtica esponja. Históricamente los suelos contenían entre un 6 y un 10% en materia orgánica. Hoy en día la mayoría de suelos agrícolas apenas pasan del 1%, lo que reduce su fertilidad y capacidad de retención de agua, promoviendo procesos de desertificación.

Artrópodos

Abarcan una multitud de grupos taxonómicos, desde ácaros, crustáceos y colémbolos, las formas más pequeñas y abundantes, hasta insectos y arácnidos, pasando por los miriápodos (ciempiés y milpiés). Desempeñan una multitud de funciones ecológicas aunque la más importante es triturar residuos para la transformación y mineralización de la materia orgánica.

En el caso de los insectos, las especies beneficiosas son las criaturas menos apreciadas, conocidas en infrautilizadas de la agricultura moderna. Por cada especie de insecto que puede causar plagas hay 1.700 especies beneficiosas. Pueden desarrollar funciones ecológicas tan variadas como el traslado vertical de materia orgánica en el suelo o la polinización de la cubierta vegetal.

Finalmente las arañas son los depredadores tope de este ecosistema, estimándose entre 500 mil y un millón su abundancia en una hectárea de pastos saludables.

Silvopastos

La presencia de árboles, normalmente dispuestos en hileras, con pradera en las 'calles' intermedias conforma lo que se conoce como un silvopasto. Este sistema ofrece múltiples ventajas, ya que permite obtener varias producciones en un mismo pedazo de terreno:

-Los árboles proporcionan sus frutos, protección para las aves contra el sol, lluvia y viento, y proveen hábitat para multitud de especies de insectos beneficiosas.

-Los pastos dan cobertura constante al suelo, aportándole además materia orgánica y fertilidad, sirviendo además de alimento para los pollos.

-Los pollos fertilizan los pastos y árboles, aprovechan sus frutos no comercializables, controlan poblaciones de posibles plagas y generan un impacto positivo en el pasto (con el picoteo y pisado), ayudando en la regeneración del suelo.

Refugio móvil

En Granjea creemos que los animales pertenecen al campo y deben de vivir en él, no salir cada cierto tiempo. Por eso no trabajamos con el concepto de dar a los animales acceso al exterior desde un recinto cerrado, como en los pollos camperos, de corral y la gran mayoría de ecológicos. Por eso nuestros pollos viven en la pradera en refugios móviles, que:

-permiten el acceso a alimento y forraje todo el tiempo, a la vez que los excrementos abonan directamente el campo.

-son móviles, lo que nos permite ir rotando a los pollos por toda nuestra pradera para repartir sus excrementos equitativamente y para que tengan siempre acceso a pasto fresco.

-son modulares, y en cada uno alojamos 75-100 pollos como máximo, por lo que para aumentar o reducir nuestra producción solo tenemos que poner más o menos refugios en la pradera.

El suelo

El suelo no es simplemente un sustrato o una plataforma sobre la que vivimos y producimos nuestra comida. El suelo está vivo (¡o solía estarlo!). Hay más organismos en un puñado de suelo que seres humanos en el planeta.

Este supraorganismo es esencial para nosotr@s, pues el 95% de nuestra comida viene del suelo. Además el suelo es el almacén más importante de agua para consumo humano y el repositorio de carbono más estable que conocemos. Por eso en Granjea ponemos el foco en regenerar nuestro suelo y recuperar su fertilidad. Por eso insistimos en que no criamos animales ni cultivamos plantas, por encima de todo ¡cultivamos suelo!.

Nemátodos

Los nemátodos son uno de los grupos de invertebrados de mayor éxito evolutivo. Son esencialmente acuáticos, pues hasta los que viven en los suelos lo hacen en la película de agua.

Han sido muy estudiados debido a que sus forma parasitarias, tanto en plantas como en animales (incluido el ser humano), causan estragos en producciones industriales agrícolas y ganaderas. Sin embargo, se considera que sus formas de vida libre son mucho más abundantes que las parasitarias y que éstas cumplen un rol muy importante en la descomposición de materia orgánica. Tanto es así, que su presencia en muestras de suelo es considerada un buen indicador de su salud. Se estima que en 100 centímetros cúbicos de suelo se pueden encontrar hasta decenas de miles de individuos de decenas de especies distintas.

Granjer@s

El ser humano juega también un rol esencial en nuestra granja. Usando los patrones naturales como modelo a seguir e imitar (biomímica) actúa como un/a director/a de orquesta, asegurándose de que cada especie realiza su función en el lugar y momento adecuado. Participamos así en un sistema de producción de alimentos que potencia la vida, que regenera nuestro entorno y que nos proporciona alimentos sanos y nutritivos de forma sostenible.

Es necesario devolver el reconocimiento social y la rentabilidad a las granjas. Pagando al product@r precios justos por los productos del campo se dignifica este oficio, fomentando que más gente contemple volver a repoblar las zonas rurales, que son la despensa de nuestra sociedad.

Aves de pradera

En la pradera los pollos se alimentan de pasto, preferentemente leguminosas como el trébol o la alfalfa, así como de insectos, lombrices y otros invertebrados. El consumo de pasto e insectos puede suponer hasta un 15-20% de la alimentación de los pollos. Si bien puede parecer un porcentaje no muy alto, esta ingesta de pasto fresco e invertebrados marca la diferencia, proporcionándoles valiosos nutrientes y antioxidantes naturales, como son los ácidos grasos omega 3 y la vitamina E. Complementamos su alimentación con piensos ecológicos.

Por su parte, los pollos realizan dos funciones esenciales en nuestra granja. por un lado nos ayudan a recuperar los pastos y la fertilidad del suelo a través del nitrógeno de sus excrementos. La segunda función es el control de la aparición de posibles plagas, ya que son ávidos depredadores de insectos y otros invertebrados.